Suele decirse , quizá por la influencia que Freud ha ejercido sobre nuestra cultura, que las primeras impresiones/opiniones son las que cuentan. Y creo que esto es aplicable a las últimas declaraciones del anciano habanero tras su reincorporación a la vida pública.
Varias son las declaraciones que ha hecho en las últimas semanas; algunas de ellas han encontrado más eco mientras que tras han pasado mas desapercibidas, pero de lo que no cabe duda es que el longevo dictador siempre dice lo que piensa, siendo ésa una de sus cualidades junto a su carisma populista con su gracejo acento caribeño, que quizá más admiran sus devotos seguidores.
Las declaraciones que más han llamado la atención han sido las relativas a la viabilidad del régimen cubano. En un primer momento Fidel aseguró que el régimen ya no servía. Días después se contradijo y reculó alegando errores de traducción algo que no se sostiene a poco que se lean las declaraciones y al rango inequívoco de lo que se pudo haber querido decir. La razón para este viraje, más bien se halle en que él no es quién está al mando de Cuba ahora mismo y no debe contrariarlo. Error sin embargo es menospreciar su figura pues su influencia es todavía enorme (diría que Raúl es un títere), y su hermano no deja de ser una mala pécora sin carisma que siempre ha estado a su sombra.
Y la evidencia más palpable de la necesidad de reformas de gran calado, aunque públicamente el régimen no se apee, puede encontrarse con las últimas noticias que nos llegan de la isla sobre la reducción de medio millón de empleos públicos para el año que viene. Cuba se ahoga y necesita tomar un camino nuevo. Quizá sea pronto para averiguar cuál será el sino que tome; si algo parecido a China (aunque difícil esta opción pues el tejido social-productivo no tiene nada que ver), pero en líneas generales puede ser un cambio que busque implantar la iniciativa privada, a pesar de que el Politburó siga dirigiendo la vida de sus súbditos, y relegando el comunismo a un papel político, aunque sea evidente que las esferas económica y política al final se traspasan.
Del Fidel que ha criticado parcialmente el régimen, podemos preguntarnos si sabiéndose que estas declaraciones iban a salir a la luz, por qué las dijo. Evidentemente es un viejo zorro que sabe que con la retractación dice sin decir; de esta manera expresa su postura pero no se contraría contra las críticas que puedan surgir en el Buró.
Y creo que Fidel creía lo que decía cuando afirmó que los judíos eran los chivos expiatorios de la humanidad, quizá debido a las acusaciones de deicidio que siempre han recaído sobre ellos. Son de agradecer esas palabras, que no dejan de ser verdad por más que vengan del paladín de la izquierda.
Asimismo tiene razón cuando afirma que Irán no va a renunciar al arma nuclear aunque desbarra cuando dice que la región estará mejor si Israel renuncia a las suyas, a la vez que aboga como Obama, por la eliminación de este armamento de la faz de la Tierra; algo imposible (porque no se puede deshacer una idea), infantil, y contraproducente por las vidas que han salvado las armas atómicas (la mayor parte de las veces por disuasión) en manos de los regímenes liberales occidentales (excepción de ello es la URSS, pero quedó mitigada su amenaza por la doctrina MAD).
Parece que el mensaje que Fidel lanza sobre los homosexuales también vaya dirigido a Irán. Dice arrepentirse (¡a buenas horas!) de las persecuciones que se han llevado a cabo en la isla, de las cuales a pesar de todo la progresía ha hecho la vista gorda y lo ha elevado al atar de héroe de la izquierda junto al chabacano homófobo Che Guevara. Quizá sea cosa de mímesis ideológica, y que por tanto algo se le pegue del progresismo libertino y sin valores. Y en consecuencia, seguro que tras estas declaraciones de “arrepentimiento” gana más adeptos si cabe entre las filas de la izquierda más chic y snob. Pero su simbiosis con el progresismo parece ir un poco más allá, lo que nos hace dudar que haya sido el tema de los homosexuales un simple y anecdótico acto purgatorio de culpa.
Su apoyo a Wikileaks por la filtración de datos comprometedores relativos a la guerra de Afganistán bien puede deberse además de su odio visceral y primario a América, a ese buenismo que en nombre de la libertad de expresión, y a través de la pérfida utilización de ésta lo desvirtúa, oculta un profundo deseo de aniquilación y derrota de todo lo que representa EEUU. La dominación soviética de la que Castro es deudor ideológico y práctico no es antagónica de lo que despectivamente llama Fidel “imperialismo”, como hacen otros cachorros como Chomsky. Condenar Fidel las prácticas imperialistas va más en la línea del progresismo postmoderno que ha evolucionado desde las rancias posturas comunistas hacia la nada sutil dominación ideológica por la nueva izquierda. Un guiño que se adecúa a la postura que toma del asunto de los gitanos rumanos de Francia arremetiendo contra Sarkozy, precisamente él, que pese a “arrepentirse” (más bien por cuestiones prácticas como él aduce al hablar de la tensión de aquellos años, lo cual suena a excusa barata) condenó a personas por una cuestión de identidad sexual, y que por tanto nada tiene que ver con las legales medidas adoptadas por el Elíseo.
Todo este conjunto de manifestaciones pueden responder por tanto a cuestiones de índole práctica-realista, y de fusión con sus evolutivos retoños progresistas, y por tanto, de interiorización de sus tesis. Pero de lo que estamos seguros es de que Fidel siempre dice lo que piensa, sobre todo ahora libre en apariencia del ejercicio del poder .
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